jueves, 29 de abril de 2021

De estupro y depredadores literarios. Jose Carlos De Nobrega


Ha traído cola la problemática del abuso y acoso sexual de mujeres menores de edad y adultas en el medio artístico. En este caso, el teatro y la literatura en Venezuela. El poeta Willy Mckey, fundador de la célebre revista poética "El Salmón" a fines de los 90, confesó por instagram que había cometido estupro. Además de las reacciones destempladas de amigos y detractores, tenemos entendido que fue echado del portal Prodavinci. Por supuesto, el poeta acusado fue movido a confesión y removido del laburo por la denuncia de una muy joven dama en su contra. No sabemos si para librarse de la justicia, dada la gravedad de la acusación en las redes sociales.

En Valencia, una joven poeta reportó por la misma vía que en el marco de un evento cultural, fue acosada sexualmente por dos poetas varones que formaban parte de la redacción de una muy conocida revista literaria auspiciada por la Universidad de Carabobo. Agregó que se quejó ante el también joven director de la publicación, sin que ni siquiera se investigara tan lamentable caso. Muchos años antes, un director de teatro pagó condena en la Cárcel de Tocuyito por abusar sexualmente de varias menores de edad.

Pareciera confundirse la realidad con la ficción y la imaginación literaria. O que los libros de materia e intensidad eróticas, pornográficos o no, den pie para tales fechorías. "Lolita" de Vladimir Nabokov es una novela y no una apología al delito de estupro. Por lo que el poeta convicto y confeso no puede aducir que fue empujado ni escrito de antemano por el novelista ruso cual Humbert Humbert. 

Los libros del Marqués de Sade, quien sí se confesó cínicamente como hombre libertino, amén de desenmascarar la hipocresía de aristócratas y miembros del clero tan envilecidos como él, tampoco puede ser pretexto para cometer abusos sexuales a la fuerza como el Monstruo de los Palos Grandes o los sacerdotes pederastas de Roma y Boston que obligaron al Papa Benedicto XVI a renunciar. 

En la película "La Soga" de Alfred Hitchcook, filmada en un plano secuencia memorable, dos muchachos pequeño burgueses asesinan a un amigo, lo guardan en un baúl de la sala y dan una fiesta. Todo por estar más allá del bien y del mal. El profesor, encarnado por el gran James Stewart, ata cabos y descubre el delito. De la filosofía vitalista, inspirada en Nietzsche, pasó a una clase de ética cristiana que persuadió del engaño y reprendió a sus ex alumnos y no buenos discípulos.

Ni la literatura ni los cuatro evangelios justifican la lapidación física, ni intelectual, ni simbólica de nuestras hermanas mujeres por la sobrevivencia de un imperio patriarcal tan nocivo como el capitalismo salvaje y el extremismo estalinista. Puedo leer con amplitud católica y anarquista la obra de Nabokov, Sade, Henry Miller o La Historia del Ojo de George Bataille, sin que me muevan con iniquidad a herir mi prójimo. Detesto a los depredadores sexuales que destruyen esa creación inigualable de Dios que es la mujer. Cristo en esto fue un feminista extremo, pues sólo el ver a la compañera de tu prójimo con mirada lasciva, implica ser adúltero con tu propio corazón.

Nos acabamos de enterar ahorita que el poeta Mckey se suicidó en Buenos Aires este jueves 29 de abril de 2021. Tenía 40 años de edad. Execrado como un apestado del siglo XXI, despojado de laureles literarios y deprimido, se lanzó al vacío desde el noveno piso. No quería quizá pagar cárcel como Raskolnikov quien sí se purificaría de su crimen en la prisión de Siberia. Habrá quienes digan que se hizo justicia poética. No lo creo así. Veo algo mucho más aterrador: El orden patriarcal, machista y misógino se lava las manos como un Ogro cínico y abyecto. Ni las víctimas del poeta ni su agresor serán acreedores de la justicia auténtica. En las redes y los medios nos pondrán a hablar ramplonerías que luego serán periódico de ayer, mientras más niñas, adolescentes y mujeres son acosadas, abusadas, violadas e incluso asesinadas luego, todo ello en tiempo real. Este mundo sigue siendo horrendo y es urgente transformarlo ya, aquí y ahora.

He aquí quizá el ultimo tweet del poeta Willy Mckey. Parece un haiku que anuncia un harakiri para nada dignificador. 

https://twitter.com/WillyMcKey/status/1387853338943889418?s=20

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