jueves, 24 de diciembre de 2020

Biografia de Jose, poema de Drummond de Andrade


La poeta y narradora Andrea Crespo con un Carlos Drummond de Andrade de bronce, como si lo hubiese sorprendido la erupción de un volcán.

A Sol Linares, amiga  lectora y colega  heredera de Clarice Lispector. Que me perdonen las dos, pero las sigo queriendo

 

En mi libro Para machucar mi corazón: Una antología poética de Brasil (2010), aparece mi traducción de "José" el poema celebre de Carlos Drummond de Andrade (Itabira, Minas Gerais, 1902-Rio de Janeiro, 1987). Helo aquí sin protocolos.

José

Y ahora, José?

La fiesta se acabó, 

la luz se apagó,

el pueblo perdió,

la noche enfrió,

y ahora, José?

y ahora, usted?

Usted que es sin nombre, 

que se burla de los otros,

usted que hace versos,

que ama, protesta?

Y ahora, José?


Está sin mujer,

está sin discurso,

está sin cariño,

ya no puede beber,

ya no puede fumar, 

ya no puede escupir,

la noche enfrió,

no veo el día, 

no veo el tranvía,

no veo la risa, 

no veo la utopía,

y todo acabó,

y todo huyó,

y todo burló,

y ahora, José?


Y ahora, José?

su dulce palabra,

su instante de fiebre,

su gula y ayuno,

su biblioteca,

su labranza de oro,

su terno de vidrio,

su incoherencia,

su odio - y ahora?


Con la llave en la mano

quiere abrir la puerta,

no existe puerta;

quiere morir en el mar,

pero el mar se secó;

quiere ir a Minas,

Minas no hay más.

José, y ahora?


Si usted gritara,

si usted gimiera,

si usted tocara

el vals vienés,

si usted durmiera,

si usted se cansara,

si usted muriera...

Pero usted no muere,

usted es duro, José!


Solito en lo oscuro

sin teogonía,

cual bachaco,

sin pared alguna

para recostarse,

sin caballo negro,

que huya al galope,

usted marcha, José!

José, a dónde?


El poema pertenece al libro Sentimento do mundo de 1940, luego fue reeditado en José plaquette de doce poemas en 1941. Fue escrito entre 1934 y 1940. Tuvo como contexto de alumbramiento la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial. La Utopía socialista se haría agua estancada y turbia en ese tiempo, con la derrota republicana, la invasión nazi a la URSS, luego las purgas estalinistas que alargaron el brazo de Poseidon para partirle el cráneo a Trotsky con una piqueta. En Brasil tendríamos antes el fracaso de la invicta Columna Prestes y la caída del gobierno de Getulio Vargas años después.

Quién era este José? Digamos que un ciudadano de Itabira, Minas Gerais, hijo bastardo del poeta Drummond de Andrade, nacido un día soleado de julio de 1920. Exiliado en Venezuela, luego del golpe de estado contra Getulio Vargas y, peor todavía, de la muerte de la abuela materna, se instaló en la Valencia de la época inmediatamente posterior a la Revolución de Octubre que nada tenía que ver con la rusa del 17.

Militante del Partido Comunista de Venezuela, el Brasileño José -como así lo conocían y lo apodaban con afecto sus camaradas-, trabajó en los telares ubicados en la Avenida Branger. Luego sería carne obrera de carroña capitalista en diversas empresas fabriles que se abrieron durante la dictadura de Marcos Perez Jiménez. Paralelo a su desempeño laboral, se dedicó a la organización política en fábricas y cinturones de miseria a su alrededor. En 1957, en el peaje que dividía a los estados Carabobo y Aragua, en un incidente para nada claro, José le amputó las dos manos a un funcionario militar y luego lo mató con un machete amolado al extremo.  No sólo se iniciaría su largo presidio, sino también un idilio poco conocido con la escritora Clarice Lispector vía epistolar. Fuera de poemas inéditos, dispersos y escritos en su lengua portuguesa, la correspondencia con Clarice constituyó lo mejor de su obra literaria.


La muy buena moza Clarice Lispector.

La resonancia del caso de homicidio en el peaje de Valencia, por parte de este insólito cangaceiro, se plasmó en la fachada de papel de los diarios amarillistas de Brasil. Una semana después nadie lo recordaba ni lo comentaba en rúas y favelas. Sólo Clarice Lispector, a quien el morbo la movió a escribirle al paisano homicida, convicto y confeso. Acariciaba en mientes, escribir algún cuento o alguna novela alusiva que la sacudiera de su universo discursivo introspectivo. 


Mientras José escribía de puño y letra en papel barato, Clarice lo hacía a máquina de escribir en su regazo en papel de hilo perfumado con agua de rosas y tabaco. El proyecto narrativo fue perdiendo fuerza en la escritora, pues el personaje de marras se le salía de control, cada vez que José se negaba a ser su héroe de papel en sucesivas cartas que la escribían a ella como una muñeca rusa de sus deseos. 

Además de intercambiar fotografías, se cruzaban extraños poemas en portugués. Hay copia del único texto de puño y letra que Clarice le remitió al díscolo José. Está en poder de Olga Borelli, cuando fue a entrevistarse con ella en 1970. En una caligrafía y diagramación retorcidas, la novia epistolar le escribió a su malandro: "Minha alma tem / o peso da luz. / Tem o peso / da música. / Tem o peso da / palabra nunca /dita, (...) sabe a ser dita. / Tem o peso / de uma lembranca. Tem / o peso da una saudade. / Tem o peso de um  olhar. // Pesa como / pesa uma / ausencia. / E a lágrima / que nao se / chorou. Tem / u imaterial / peso de uma / solidao no medio de outros". Clarice renunció a su cuento largo o novela, entregándose a los caprichos de José, su tótem rojo, bermelho sangue. 

Clarice había compartido con José el primer borrador de la novela La Pasión según J.D., en la que lo transfiguraba como un Cristo sindicalista en la incipiente Babel industrial de Valencia. José, hecho una furiosa voz, le hizo trizas este nuevo intento de escribirlo. La descalificó con el zahiriente epíteto de " escritora pequeñoburguesa" y otras cosas que por pudor no podemos citar. Esto supuso la ruptura definitiva de la relación amorosa y epistolar. La novelista le cambió el título, la anécdota y se reencontró con su poética introspectiva y objetivista. G.H., luego de despedir a la criada Janair (personajes femeninos que matarían simbólicamente a J.D. el héroe comunista), iniciaría un proceso de vaciamiento egocéntrico y enriquecimiento espiritual y ontológico por vía del monólogo interior y el fluir de la conciencia. El ritual incluyó la eucaristía caníbal, esto es Lilith comiendo una cucaracha que sustituiría como víctima propiciatoria al desdichado héroe amantisimo de José, el malagradecido. Éste, su compañero de idilio por correspondencia, halló la paz cuando logró que su Clarice retomara la naturaleza psicologista de su literatura. El amor es sufriente y sacrificado como lo dice San Pablo en una de sus epístolas dirigida no sé sabe a qué iglesia o a cuál de tantas catacumbas.

En el año de mi nacimiento, 1964, Clarice Lispector publica La Pasión según G.H., una de sus novelas más logradas. Cincuenta años después, 2014, el poeta Freddy " Chucho" Ñañez, para entonces presidente de Fundarte, me encomendó su traducción en una edición cincuentenaria bajo el Fondo Editorial de la institución adscrita a la Alcaldía de Caracas. Mi prólogo asumió también el discurso epistolar: "Carta a Clarice Lispector con motivo del quincuagésimo cumpleaños de G.H.", fechada en Valencia el jueves 27 de febrero de 2014. Para ese entonces, no sabía que mi misiva de amor constituiría la completación del triángulo que nos involucró a Clarice, José y a mí, treinta y siete años después de la muerte de esos entrañables amigos que conocí en los libros. Al final, me quedé con G.H. quien es inmortal y quedará viuda un día de estos. 


Edición cincuentenaria de la novela

jueves, 17 de diciembre de 2020

Frases memorables de Manhattan de Woody Allen

Foto intervenida de Genaro Angulo. El niño Genaro ha incursionado en la pintura y la poesía sorprendiendo su talento artístico integral.

He aquí unos gags de habla extraídos de la película Manhattan de Woody Allen. Este director norteamericano, no reniega del influjo del decir descocado de Groucho Marx, Mark Twain y Ambrose Bierce. Allen es sin duda el precursor de nerds como Bill Gates y Steve Jobs, sólo que con mucha menos plata que ellos.

1.- Cuando se trata de relaciones con las mujeres, yo soy ganador del premio Sigmund Freud. Nada más falso que esta afirmación, pues Allen ha tomado esto no sólo como tema y estética en el cine, sino también en tanto estrategia publicitaria. Nos quedan dudas de nuestro comentario, cuando consideramos su incesto político con la hija adoptiva en la era de Mía Farrow. 

2.- Hace años escribí un cuento sobre mi madre. Se titulaba "La sionista castradora". Otra verdad a medias. El cineasta de origen judío no reniega de su cultura ni de la madre que se la inculcó. Se trata de una frase escandalizadora de juventud. Años más tarde, en Días de Radio, la preciosa madre del niño protagonista es una metáfora viva y reivindicativa del matriarcado equiparable al Canetti de los primeros diarios.

3.- Yo, sin mis dieciséis horas de sueño, soy un inválido. En qué momento del filme se dijo esto? Nos parece más acorde con El Dormilón, largometraje que parodia la política ficción de 1984 de George Orwell o El mundo feliz de Aldoux Huxley.

4.- Personas interesantes tus amigos, son como un cast para una película de Fellini. Esto no lo dijo Baica Davalos en alguno de sus libros de narrativa o libando tragos en Sabana Grande, léase el callejón de la puñalada? Como abogado del Diablo, la frase nos remite al Woody Allen inmediatamente posterior a sus primeras comedias. En ese momento coyuntural de su obra en transición, se dedicó a homenajear a Bergman y a Fellini, del cine filosófico al circo onírico.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Encuentro con Orlando Zabaleta. Jose Carlos De Nobrega


Afiche promocional de este sentido homenaje en la memoria de los que lo queremos mucho.

Orlando Zabaleta (1954-2020) sigue persistiendo como nuestro hombre orquesta del libro en esta Valencia de San Desiderio. No sólo los diagramó, sino que también los editó. Incluso, publicó un memorable libro humorístico sobre nuestra patética historia política. Se trata, valga el título, de Crónicas de un opositor en tiempos descoordinados, un libelo sarcástico que recrea el golpe a Chávez de abril de 2002. Un 18 brumario mucho más del Trópico y no menos inquietante que el de Marx, sólo que en clave de un Groucho criollo.

También nos acompañó en el libro comuna alusivo al centenario de la Revolución rusa. Su óptica asertiva y bien documentada sobre este episodio histórico da todavía que hablar. Esta virtud se hace extensiva a sus artículos de prensa. En Notitarde fue parte puntual de la cofradía zurda de los enjundiosos en Lectura Tangente, según el sibarita Julio Castillo quien no captó la esencia crítica de los textos. 

Orlando tiene aroma de tinta graciosa y enjundia que estampa el papel. No es para menos. Él amaba a ese bello objeto que es el libro y, por supuesto, a su muy hermosa compañera Corteza. Su prosa, por ende, es pulpa de papel y frondoso árbol de corteza enternecida y revolucionaria. 

Nunca voy a olvidar el almuerzo que me obsequiaron Orlando y Corteza. No sólo la comida fue excelente, sino en especial su amena y cariñosa conversación de sobremesa que me salvó el día. No hay nada como ser querido y solicitado en la circunstancia de mi recuperación de salud anímica, luego de una crisis depresiva dura. Doña Depre se molestó mucho cuando esta preciosa pareja me arrebató de sus pezuñas.

Como en el poema con que Pessoa se despidió de su carnal Sa Carneiro, nosotros agitamos las manos conmovidas desde el andén. Sabemos que desde otro terminal, él aguardará que arribe nuestro bus.

"Porque hay en nosotros, por más que consigamos / Ser nosotros mismos a solas sin nostalgia, / Un deseo de tenernos compañía- / El amigo ese del que al hablar amamos". 

Nos gustaría mucho que Corteza leyera este texto amoroso nuestro la mañana del sábado 12 de diciembre en el Jardín Botánico de Naguanagua. Un abrazo para ti y todos los amigos que Orlando se ganó con su proverbial y simpática personalidad.

Una dama llamada depresion 2. Jose Carlos De Nobrega

Esta preciosa ilustración de Isa, nos insta a reconvertir la hoguera misógina de las brujas en flama de liberación interior que repercuta en el entorno, sin rencor ni resentimiento. 

Seguimos en la brega frente a esta Medusa de todos los tiempos.

Qué tienen que ver la religión, la política y la Poesía como armas o recursos terapéuticos contra la depresión? Acaso se invalidan los aportes de la Psiquiatría? La primera y segunda respuestas son Sí y mucho, esos tres caminos de cura son válidos y no desdicen para nada a la ciencia de Freud, Jung y Reich.

Mi psiquiatra, devoto lector del insomne poeta Ramos Sucre, me regaló La Enfermedad Mortal (o de la desesperación y el pecado) del filósofo cristiano y existencialista danés Soren Kierkegaard. Mi recuperación no abjura de Cristo, por el contrario, a través de la fe católica lo convoco como mi terapeuta todos los días. Se lee en una de sus páginas "Rezar es también respirar, y la posibilidad es para el yo como el oxígeno para los pulmones (...) para rezar se necesitan un yo y posibilidad, entendiéndola en el sentido más plenario de la palabra, ya que Dios es lo mismo que la absoluta posibilidad, o la absoluta posibilidad es Dios". Lo cual dista de una religiosidad mediatizada por lo instituido de la mano negra de los poderes fácticos que nos resecan.

Por ejemplo, el teólogo protestante alemán Dietrich Bonhoeffer, quien combatió las ensoñaciones piadosas dentro y fuera de la Iglesia, predica con el ejemplo sin decaer en la propaganda ideológica ni religiosa. Con la prohibición de ejercer la Pastoral en su congregación, apresado, enjuiciado y fusilado por los nazis, Bonhoeffer nos ha dejado su legado antidepresivo y combativo de fe en el libro Resistencia y Sumisión. "Hoy es el día de la ascensión y por lo tanto un día de enorme alegría para todos aquellos que pueden creer que Cristo reina sobre el mundo y sobre nuestra vida". Teología de la Liberación incubada en la sórdida y mala prisión para que la dama, ataviada con el negro uniforme de las SS, tenga dentera y llore de absoluta impotencia. Solidario con sus compañeros de presidio, sin importar la confesión religiosa ni política, comunidad a la que llama casa, nos dice más adelante "Lo que uno escribe fundándose en sus experiencias inmediatas, fluye de la pluma con gran facilidad; de esta forma me libero escribiendo". Esta experiencia que lo emparenta con los místicos San Juan de la Cruz y Fray Luis de León encanados mas no doblegados por los nazis de la Inquisición, me mueve a dar la pelea a la Depre con este ensayo en Dios liberador.

En estos días, la Poesía me deparó un regalo que disgustó mucho a Doña Depresión quien es patológicamente celosa. Una poeta de mi más alta estima, me convirtió en un poema vivo que habla de Cristo y de Judas. Me dotó el cuerpo de unas manos escritoras milagrosas, con las que ahora emprendo esta terapia escritural siendo su escritura y la mía. En el cuento de Murena, Cristo y Judas fueron pintados en La Santa Cena compartiendo un mismo modelo, entre la hermosura del joven leñador y el borracho más horrendo. Poeta sabia que también me enseñó que la vida hay que agradecerla y vivirla en la tensión entre la caída y la resurrección.

El libro bíblico de Job no sólo registra la buena y la mala leche del infortunado personaje. Tampoco se refiere nada más que al capricho del Destino en el que Dios y el Diablo juegan al ajedrez con la vida del siervo bueno y luego disconforme. Descubre que, como lo vivió y escribió Unamuno, la Fe cristiana que no duda no puede serlo en la autenticidad. Por eso, Fray Luis de León lo tradujo del hebreo, lo comentó como ensayista y luego lo reescribió como poema épico, intimista  y espiritual en nuestra lengua. Temeroso de Dios, Job le increpa lo muy endurecida de su prueba trágica. "Por qué me perseguís como Dios, y ni aun de mi carne os saciais?" La queja y la duda en medio de la tormenta, facilitaron el proceso de reivindicar a Job ante Dios y ante sí mismo. Derrotar a la señora Depresión no sólo es un acto de habla y pulsión interior, sino incluso social, muy a pesar de los amigos santurrones e indolentes de nuestro héroe. "Quién diese que se escribiesen en un libro; que con cincel de hierro y con plomo fuesen esculpidas (mis palabras) en piedra para siempre!" Job fue escuchado y rehabilitado. No sólo tiene su propio libro bíblico, además de Fray Luis el traductor de Dios, otros como Kafka, Dostoyevski, María Zambrano y Jung ampliaron la bibliografía indirecta. La Depresión es descubierta y desmontada en un acto escritural de raza humanística.

Entonces, compañeros pacientes, no se desesperen porque esta poderosa dama tan intimidante, represiva y depresiva es perfectamente derrotable. Simplemente, como en el judo y la lucha libre que practicó Alberto Rodriguez Carucci, la inmovilizaremos con una llave maestra utilizando la propia fuerza de nuestra bonita oponente.

Una dama llamada depresion. Jose Carlos De Nobrega

Esta mano pintada de mar adentro por Abril, la hermana de Isa, nos anima a detener a esa dama misteriosa y envilecedora que es la depresión.

Si decimos que la dama se llama depresión, se refiere al género de la palabra. En esta aproximación no se encontrará ninguna alusión simbólica abyecta, ni tampoco compulsión misógina alguna. Se trata de abordar esta pandemia silenciosa y transnacional que mata tanto como el covid-19, pero que no tiene su actual cobertura mediática. Nos mueve solidarizarnos y contristarnos con el Prójimo que padece esta cruel y desmedida enfermedad psicológica. Ello desde la óptica de quienes la hemos padecido.

El Grito, lienzo aterrador de Edvard Munch pintado en óleo, temple y pastel sobre cartón en 1893, nos da una idea inquietante de la depresión. El personaje principal cuyo rostro devela la contundencia del dolor interior, nos sugiere la máscara más depresiva que pueda concebirse. No es la parodiada con mal gusto e irresponsabilidad (ética y estética) por la saga cinematográfica de Scream, ese producto balurdo de consumo masivo. Mucho menos un emoticon del asombro. Este ser depresivo recurrente, desafía la indolencia banal y depredadora del entorno que lo oprime. El paisaje cuasi psicodélico abruma a nuestro paciente sufriente desde adentro y desde afuera, recayendo su peso sobre el puente físico y psicológico. Dos transeúntes distraídos se alejan de él, sin reparar siquiera en su dolencia. Sin embargo, este puente resulta ser vía de transición para el crecimiento del alma o para su aniquilación. La esperanza descansa en la elección por la superación de tan fatal quietismo inducido adentro y afuera.

Sin pretender ser psiquiatras de nosotros mismos, el auto análisis legado por Freud y la interpretación de Jung que oscila entre lo clínico y lo sagrado, puede dotarnos de los aperos y las armas para combatir a esta muy hábil y destructora dama. Se nos antoja que la depresión es ni más ni menos la Gorgona Medusa. Su rostro atractivo y de mil máscaras insta al paciente a inmovilizarse en el teatro agonístico que es la vida. Entre Eros, pulsión de vida, y Tanatos, muerte encarnada, la opción es clara por la primera alternativa. Sólo que la realización de la empresa es de difícil completamiento pero de muy gratificante y rehabilitadora posibilidad. Si no veamonos en Perseo quien la decapitó no con menor dificultad.

Como le sucede a muchos espectadores con ese autorretrato de Bárbaro Rivas en azul y negro que nos habla de la sintomatología de sus delirios, es menester tomar conciencia de la enfermedad. La Metamorfosis de Kafka pareciera una tortuosa historia clínica de Gregorio Samsa, convertido en insecto lánguido y yacente en su cama. Su inmovilismo y descoordinación física y emocional, hace añicos la dinámica ya de por sí disfuncional de su entorno familiar y social. 

Lamentablemente la música de Kurt Cobain y Nirvana fue un acertado diagnóstico de sí que no llegó a formular un tratamiento efectivo. Acosado por sus demonios interiores y la crueldad de la sociedad victoriana que es USA que quería arrebatarle a él y a Courtney Love sus hijos, no soportó el fardo áspero ni el oprobio que lo empujaron al suicidio. 

La depresión, como se señaló con anterioridad, posee más disfraces y seudónimos que los que patentó en la escritura Rafael Bolívar Coronado. La Gorgona Medusa es una gran impostora. Por lo que el sufriente consciente debe afinar la mirada y así atinarle el golpe de gracia. 

Viene disfrazada de tristeza, nostalgia e incluso ira disconforme con y por el mundo. No podemos quedarnos en la culpa inducida y resentida hacia el mundo o el Otro. Precisamente la culpabilidad no sólo es inducida desde el aparataje envilecedor del Estado que afecta nuestras relaciones en familia y en el resto del espectro social. Como pulsión autodestructiva, ancestral y cultural, proviene de adentro. A tal respecto, Kierkegaard, maestro y tutor del existencialismo, nos advierte que "El yo del fatalista no respira, ya que la pura necesidad es irrespirable y en ella el yo del hombre no hace más que asfixiarse". Lo cual margina al paciente y avala la cultura funeraria del pequeño burgués para sometimiento de las mayorías: "la banalidad burguesa se halla satisfecha en lo trivial y está igualmente desesperada, tanto si marchan las cosas bien como si van mal". Por lo que asumir que se es depresivo, traerá consigo la farmacopea eficaz del modo de vida religioso, la política auténtica o, mejor aún, la Poesía que puede involucrarlas a un movimiento de tenaz resistencia y contraataque.

La depresión no puede confundirse ni con la nostalgia ni con la saudade. La Medusa se vale del exilio interior y físico para hacer de las suyas. O te doblega hasta el más absoluto decaimiento, o te gana para las filas de los pequeños burgueses sin imaginación, seas de derecha o izquierda.  "Mi Patria", poema hermoso de Vinicius de Moraes, no se deja engañar pese al dolor que apareja el desarraigo: Es una canción de cuna dirigida a la hija Brasil para que duerma plácida, no obstante la saudade, la contingencia y el debatirse entre el llanto crudo y las contradicciones de adentro y afuera. "Y pediré qué pieza al ruiseñor de día / Qué pieza al Sabiá / Para llevarte presto este avigrama: 'Patria mía, saudades de quien te ama... / Vinicius de Moraes' ". 

En la siguiente entrega, continuaremos dándole fiera pelea poética y espiritual a esta dama llamada Depresión. 


lunes, 7 de diciembre de 2020

Musica y Cine en pildoras para soñar. Jose Carlos De Nobrega




1.- En Casino, el film de Martín Scorsese, la canción En la casa del sol naciente de The Animals, con la voz desgarrada de Eric Burdon, acompaña al personaje de Sharon Stone quien tropieza y cae muerta por sobredosis de cocaína en Las Vegas. El cine con imágenes poderosas realiza un cover inquietante de esta mítica pieza del rock and roll salpicada de blues.

2.- En otro cover de antología, en el filme Almost Famous, la canción Tiny Dancer de Elton John va en bus con la banda Stillwater. El precioso tema reúne a sus miembros quienes la cantan en un recodo del trayecto, luego de rescatar a su guitarrista de un viaje en LSD que no lo mató como a Janis Joplin, Jimmy Hendrix o Billie Holliday. Se salvó Russell de chiripa. Cosas de la ficción.

3.- En la película The Full Monty, el cover del tema de Donna Summer se integra a una coreografía de los strippers por venir en la cola de desempleados en la Londres de Margaret Thatcher. Al final, la función de estos antihéroes strippers de belleza asimétrica y proletaria, enloquecen a sus mujeres en el pub con un tema entonado por el avejentado y resucitado Joe Cocker.

4.- En la película Carlitos Way de Bryan de Palma, la balada She is so beautyful de Joe Cocker será cover sazonado por la subida y sublime escena de amor erótico entre Penelope Ann Miller y Al Pacino. Cachonda integración de las artes para solazarnos en el amor que nos gratifica en la oscuridad de la sala de cine.

5.- Pink Floyd The Wall de Alan Parker es un cover de un disco doble entero. Sólo se le podía ocurrir al afán conceptual de esta banda de nuestros amores. Será posible que a algún director se le ocurra llevar al cine el cover de The Lamb lies down on Broadway de Génesis y Peter Gabriel? Este es un sueño que deseamos todavía llevar a cabo.

6.- En Billy Eliot, la película del niño que de boxeador pasa a bailarín de la Royal Company of Ballet, el tema London Calling de The Clash es versionado en una escena de batalla entre huelguistas y la policía en tiempos de Margaret Thatcher. Coreografía política admirable.

7.- Resulta inolvidable el cover de un tema de Cartola, un sambista sobrenatural y popular, en la película Ciudad de Dios de Fernando Meirelles.  Pudimos conocer a Cartola cantando la desesperanza durante el asesinato de ese malandro en la rúa principal de la Favela de Río desplegado el sol muy catire sobre el infortunado. El tema es Preciso me encontrar. A delincuente encontrado, rey depuesto como fiambre más de la maquinaria de la violencia urbana.

Y tú, que cover en el cine te ha tocado el alma melómana? Mientras la memoria hurga sus archivos, nos imaginamos el Caracazo fotografiado por Frasso y acompañado de una balada de Demis Roussos con Los Hijos de Afrodita (el de Chalbaud fracasó de cabo a rabo con el insípido actorzuelo Fernando Carrillo cantando al final no sé qué tonada idiota).

Estos comentarios no terminan aquí.

PS: Una ñapa, en el filme El Ansia de Tony Scott, una composición clásica de Debussy es recreada en la escena lésbica entre la maestra vampira Cathetine Deneuve y su discípula Susan Sarandon. Se nos revolvió la libido y el amor erótico del vouyeur convocado en el cine. No se me achicopalen en el pudor ni en el moralismo victoriano, si varios caballeros han visto escenas porno entre lesbianas excitándose su espíritu machista, no les parece que Catherine y Susan incitan al ardor erótico y estético? Caramba!

PS 2: No se sorprendan que nuestro viejo amigo Joe Cocker aparezca aquí con dos canciones versionadas por el cine. Él mismo es el rey de los covers. Quién no recuerda los covers de temas de Ray Charles, Unchain my heart, o el de los Beatles de Sargento Pimienta con With a little help from my friends? Qué decir del temazo en vivo embutido en 45 rpm titulado La Carta, The Letter? Honor a quien Dios bendijo con ese vozarrón.



domingo, 6 de diciembre de 2020

La Piedad segun las mujeres que amo. Jose Carlos De Nobrega

La Piedad según Sol Linares que comparte con Atilio el Atelier transartístico más imaginativo que se pueda concebir. Gracias a esta foto compartida (o estampa cuasi religiosa), me fue obsequiado un poema que me escribe amorosamente.

La Piedad excede los géneros artísticos. Las artes visuales son su fuente inmediata y primigenia en virtud de la primacía de la Poesía en su proceso de creación. Por ejemplo, la Piedad de Bernini cincelada en la dura piedra del dolor con que se recrea a María teniendo el cadáver de su hijo Jesús en su regazo, convive con el Éxtasis de Santa Teresa en comunión mística y triunfal con Dios.

La Piedad de Miguel Ángel nos revela a una María serena, resignada y rejuvenecida que pese al impacto doloroso del momento, sabe que Jesús ha de resucitar en breve para cambiar de raíz la historia de la humanidad.

Oswaldo Guayasamin, desde nuestra América, recrea la piedad como si se retratara la muerte de un guerrillero, pues el rojo militante convive con el luctuoso negro. Tal cual como la bandera y el pañuelo de Sandino. María y dos acompañantes son plañideras auténticas, dolorosas y víctimas del gobierno de los terratenientes. Caravaggio en La deposición de la cruz, transmite a los espectadores  el peso insoportable fisico y metafórico del Hijo de una María apesadumbrada y rota. Van Gogh en amarillo aceitoso y el Greco en la delgadez de las figuras que buscan el cielo, presentan a madre e hijo en posición verticalizada que hala el peso corporal hacia abajo y hacia arriba respectivamente.

Pero piedad también es el amamantamiento del niño predestinado a la cruz. La Madonna Litta de Da Vinci exhibe al lactante distraído  que luego apurara el cáliz de la tortura y el ajusticiamiento sumario, al que corresponde el rostro de la madre idealizado entre el goce, la entrega y el presentimiento del dolor por venir.

Este ensayo estético y religioso (en tanto fe compulsiva por la vida), se desparrama en un afán amoroso por las mujeres que he amado y las que amo aquí y ahora. De allí su intención e intensidad autobiográfica.

Cómo pintar y esculpir en la Palabra, la mía en comunidad con Dios el liberador, mi concepción de la Piedad? El centro de la obra, sin duda, las mujeres decisivas en el giro de mi vida estos dos años recientes. Necesitaría un mural para pintarlas, un proyecto escultórico gigantesco para esculpirlas, y un diseño multimedia tipo gran instalación o ready made que las hermane y relacione en el más reticular de los vínculos.

He aquí algunas de las muy queridas habitantes notables de mi República de las mujeres, utópica pero concreta, que evidencie el Amor que la gobierne a contracorriente del despropósito del mundo hoy. 

Mi esposa fallecida Yudi con la que construí en un cuarto de siglo esta casa que edifico en la escritura. Mis sobrinas Angélica, Dayana y Yorbelis, quienes junto a mi cuñada BETTY, me respaldan desde sus mundos preciosos aquí y allá. 

Mi comadre Mayolis, hermana menor que ha cuidado bien de mí desde la cocina o, mejor todavía, el fogón de su muy gustosa solidaridad. 

A Myriam Oliveros y su hija Natasha, mamá a su vez de Eva Amelie, quienes desde el mar de México se integran a esta genealogía femenina que me nutre de sus afectos, en este caso de tres con la brisa que me trae el aroma oceánico reconfortante.

A la poeta Marichina, toda mar, ternura, madre y amistad significativa, quien me ha respaldado como escritor y persona digna del amor de lo más paradisíaco del mundo, esto es la poesía del Decir la vida con agradecimiento y oído muy atento. A esa lectura generosa y poética de mí, le debo el relanzamiento de este blog.

A la poeta María Alejandra y su morocha bailadora increíble de tango María Daniela Rendón, madres militantes en el amor y el compromiso por un mundo mejor y posible en comunidad con el Otro.

A Maigualida Kirchner y mi querida Carmen Ruiz Barrionuevo, proveedoras de su palabra dulce, bienes, manjares y bebidas saborizados en empatia sin par, que me sostienen con el poder de un cariño sin igual.

A la poeta Ana Carolina Saavedra, mi hermanita en la poesía, la fe en lo espiritual y la contristación y la alegría mutuas, con quien compartí una casa extraña, simpática y calurosa que alivió mi exilio en Las Acacias. A Tania García, Dinora Carvajal y María con su hija María Daniela, quienes me proporcionaron una navidad con sonido festivo de guitarra, trova y cencerro.

A mis amigas de oficio como la más vivaz narradora del país en tiempo real, Sol Linares, y mi bien amada poeta y artista pura miel y maná, Ximena Benitez.

A estas estrellas que se incorporan con entusiasmo a mi República femenil imprescindible: la cantautora Mary Vargas, la sensual joyera y artesana Claudia Padrón, la reconocida cineasta Maruvi Leonett, mi pintora expresionista Penelope Tovar y esa poeta encantadora y seductora del óleo que ama a las aves con frenesí, la muy agraciada Morella Jurado.

A mi muy querida Marialcira Matute, la librera mediática más pródiga en cálidos abrazos y pertinentes amapuches a propósito de los libros, esos objetos de innegable y lírica belleza.

A Ania Alvarado, mi muy hermosa cuñada de corazón y madre de tres de mis sobrinos políticos bermejos.

A Laura Antillano, nuestra estimada polígrafa que siempre honra esta República mía de mujeres invaluables sólo tasadas por este Amor Loco.

Qué decir de las compañeras de trabajo mediático que me trataron con cortesía y tan enternecedora deferencia, Ayxel Perez y Orimar Meneses, qué par de hermosas madres que elevan a sus hijos al cielo de Valencia de San Desiderio.

También cuento en este censo a Roxy, la guapa y vital mamá del muy avispado Sebastian.

A mi nueva amiga, recién descubierta con la mirada más atenta y propensa al afecto, Patricia Romero. Compartimos la fe en Cristo Jesús desde iglesias distintas, pero sin la banalización del modo de vida auténtico y válido de la religión viva.

En otra entrada de este blog majadero y zalamero con amor loco por ellas, seguiremos el censo de esta mi república femenil tan entrañable.